Es normal preguntarse si hay que informar en el entorno ( familia, amigos, colegio..) de las alergias de los peques. Parece como si les fueramos a marcar con una etiqueta delante de los demás; pero explicar el problema al entorno no solo mejora la seguridad sino ayuda a concienciar a los demás.
Ponerse en contacto con el colegio y ofrecerles una charla para los compañeros de clase y a ser posible también otra ( para poder hablarles a cada grupo de la forma más adecuada ) no solo es bueno sino conveniente.
Igual que los niños suelen ser conscientes de que no deben romper las gafas de otro, igual deben conocer las consecuencias de sus actos. Pero no solo los niños sino mucha gente que cree saber y te sueltan perlas de sabiduria como " la alergia se quita tomando mucho de lo que te da alergia", " la alergia es una excusa para no comer cosas que no te gusten" o " es cosa del cerebro que estas sugestionado con esa comida".
Siempre recomiendo cualquier forma de reforzar la credibilidad de los niños desde chapas que especifiquen al alergia claramente.
Muchas personas sufren alergia al comer frutas o verduras frescas. Esto se debe a que dichos alimentos contienen proteínas que se parecen
a los agentes alérgenos del polen. Lo que ocurre es que el sistema
inmune del cuerpo no logra diferenciarlos y es entonces cuando surge la
reacción alérgica cruzada. Esto supone un grave problema, pues las
frutas, excluyendo los alimentos enriquecidos, son los únicos que, junto
a las verduras, aportan vitamina C a la dieta. Las frutas más comunes que causan alergias son:
el tomate, el plátano, el aguacate, la manzana, la cereza, el pimiento,
el kiwi, la uva, el albaricoque, la pera, el higo, el melón, el
melocotón y la papaya. Todas aquellas personas que tienen alergia al polen son también las más propensas a sufrir reacciones alérgicas cruzadas. Es posible que sea de carácter estacional, y que solo se den las reacciones alérgicas
durante la temporada de polen, mientras que, en otros casos, estas
pueden darse a lo largo de todo el año. Lo que es importante saber es
que no todos los alérgicos al polen padecen reacciones alérgicas
cruzadas.
Las personas alérgicas al polen son muy propensas a las reacciones alérgicas cruzadas
Síntomas de que tenemos reacción alérgica cruzada
Muchos de los alérgenos presentes en el polen y en los alimentos producen molestias en la boca y garganta
a la hora de comer fruta fresca, verdura y legumbres. Es el denominado
síndrome alérgico oral. También puede manifestarse como picazón en las
orejas e ir incrementándose los síntomas, expandiéndose estos a
diferentes órganos, y en el peor de los casos derivando en un choque
anafiláctico, aunque esto último es poco común. También debemos de tener
en cuenta que un mismo alérgeno puede producir reacciones de diferente grado,
independientemente de la cantidad del alérgeno ingerido, pues hay
personas más sensibles que otras, pudiendo necesitar más o menos dosis
para manifestar síntomas.
Alergia Fruta-Polen
Un mismo alérgeno se puede encontrar en alimentos distintos,
dando lugar a la conocida como reacción alérgica cruzada. Estas
reacciones se dan lugar porque las frutas comparten proteínas con
potencial alergénico conocidos como panalérgenos. De forma
general, se presenta primero la alergia al polen y más tarde esta deriva
en la reacción cruzada. A continuación os dejamos una lista de
alimentos que pueden desencadenar una reacción cruzada con polen: - Reacciones cruzadas con polen de abedul: Melocotón,
manzana, albaricoque, cereza y avellana. En cuanto a las verduras,
perejil, cilantro, apio, hinojo y zanahoria son las que se relacionan
con este tipo de reacciones cruzadas con abedul. - Reacciones cruzadas con polen de gramíneas (trigo, avena, centeno, arroz): Tomate. - Reacciones cruzadas con polen de artemisa (salvia, estragón): Apio. - Reacciones cruzadas con polen de platanero (plátano de sombra): Manzana, plátano, maíz, garbanzo, apio, cacahuete y avellana. - Reacciones cruzadas con polen de ambrosías: Melón y plátano.
Medicamentos para las reacciones alérgicas cruzadas
Los
fármacos no tienen un papel extremadamente relevante a la hora de
prevenir las reacciones alérgicas cruzadas. Los antihistamínicos pueden
dar resultados, pero no está asegurada su eficacia. Si cabe destacar
algún remedio, este es el Epipen, un autoinyectable de epinefrina. En estos casos lo más importante es realizar un estudio
de los antecedentes alérgicos. En este sentido, la prueba de Pirquet se
efectúa a la hora de comer fruta y verdura fresca al mismo tiempo,
aplicando el método de punto y punto. También se llevan a cabo análisis
de sangre, indicando el estudio concreto de inmunoglobulina E pueden
arrojar luz sobre las alergias.
Las personas alérgicas al plátano o el aguacate pueden reaccionar también ante el látex
Consejos ante las reacciones alérgicas cruzadas
En
caso de reacción alérgica cruzada, esta no tiene por qué manifestarse
automáticamente en reacción contra otros alimentos de la tabla.
Generalmente, se tiene cierta tolerancia a estos alimentos cuando
están pelados y lavados, hermetizados o los consumimos en conserva, es
decir, la mayor probabilidad viene a dada a la hora de consumirlos
crudos. A pesar de esto es aconsejable: - Leer detenidamente las etiquetas alimenticias,
pues algunos alimentos como pasteles, helados, mermeladas, cereales y
gelatinas pueden contener fruta en forma de ingrediente o aroma. - Si eres alérgico al polen debes de prestar atención a las posibles reacciones cruzadas ya que la vacuna contra la alergia al polen puede mejorar tu tolerancia a la de las frutas relacionadas. - En caso de tener alergia al aguacate, plátano o kiwi, también debes de estar atento a las reacciones al contacto con el látex pues es muy posible que también lo seas. - Se recomienda llevar una chapa o tarjeta identificativa
indicando a qué alimentos se es alérgico y también llevar en el
vehículo antihistamínicos autoinyectables en caso de tener alergias
graves. - Parte de las frutas y verduras aúnan sus agentes alérgenos en la piel, por lo que en caso de consumir una pieza es recomendable hacerlo una vez pelada. - Es importante recordar que no solo la fruta fresca nos puede causar una reacción alérgica, sino que también la fruta deshidratada, típica de fechas navideñas, puede dar lugar a alergias. Fuente: http://www.bekiasalud.com/articulos/reacciones-alergicas-cruzadas/
Alergia alimentaria: precauciones en el comedor escolar
Un tercio de las reacciones anafilácticas comienza en el colegio
Los factores de riesgo de las alergias alimentarias se multiplican en el colegio, según algunos expertos.
Un tercio de las reacciones alérgicas que se
producen en los niños tras la ingesta de determinados alimentos se daría
por primera vez en la escuela. Así lo afirma Paloma Ibáñez, presidenta
del Comité de Alergia Infantil de la Sociedad Española de Alergología e
Inmunología Clínica (Seaic). Como señala la experta, esto se debe a que
“es un entorno donde pasan muchas horas y donde los factores de riesgo se multiplican: en los comedores, compartiendo alimentos con los compañeros o en cumpleaños, etcétera”.
A lo largo de la última década, el número de personas que sufre algún tipo de alergia alimentaria
se ha multiplicado. Según la Seaic, las cifras de afectados han pasado
de rondar el 2 o el 3 por ciento en 1992 a situarse en torno al 7 por
ciento en 2005. El mayor incremento se ha observado en niños y adolescentes.
Por esta razón, la Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica ha
elaborado un documento sobre estándares mínimos internacionales para la
alergia infantil en la escuela, con el fin de homogeneizar los
requisitos mínimos para la seguridad de los niños escolarizados que
sufren alergia en todo el mundo. En España, el Documento de consenso sobre recomendaciones para la escolarización segura del alumnado alérgico a alimentos y/o látex, pretende
orientar sobre la forma de actuar ante una emergencia sanitaria en el
centro educativo. Estas son las consideraciones que deben tenerse en
cuenta para prevenir reacciones alérgicas en los comedores escolares:
Formación del personal: El personal encargado de
la atención y cuidado del alumnado en los comedores escolares debe tener
una formación específica, de manera que pueda detectar y prevenir
posibles problemas de salud, inmediatos u a largo plazo, relacionados
con la nutrición.
Menús especiales: Los escolares con intolerancias o
alergias alimentarias diagnosticadas por especialistas deben poder
optar a un menú especial adaptado a sus necesidades, siempre y cuando
“las condiciones de organización e instalaciones lo permitan”. En el
supuesto de que no existan las garantías necesarias para la elaboración
de los menús especiales, o el coste adicional de dichas elaboraciones
resulte inasumible, el centro debe facilitar los medios de refrigeración
y calentamiento adecuados para que los niños puedan conservar y
consumir el menú especial proporcionado por la familia. En estos casos,
siempre y cuando no exista el derecho a comedor gratuito, la familia
asumirá la parte proporcional de los costes que corresponda por el
servicio de atención y cuidado del alumnado realizado por el personal de
comedor.
Guantes de látex: los cocineros y manipuladores de
alimentos del centro educativo deben evitar el uso de guantes de látex
con el fin de impedir la transferencia de proteínas de látex a los
alimentos, que pueden ser la causa de reacciones anafilácticas en niños
sensibilizados.
La Seaic reclama mayor formación e información en las
escuelas ante los casos de alergia grave. Según Ibañez, "con prevención y
tratamiento de urgencia se podrían evitar situaciones en las que la vida del niño puede correr peligro.
En publicaciones recientes se ha confirmado un aumento considerable de
casos de anafilaxia por alimentos en los niños de 4 a 9 años. Además,
las reacciones graves por alergia a alimentos se potencian en niños que
sufren asma y pueden llegar a presentar una reacción de anafilaxia más fácilmente", alerta.
Dada su gravedad, es crucial reconocer los síntomas de la
anafilaxia "y no demorar inútilmente el tratamiento con los dispositivos
de adrenalina autoinyectable, ya que puede marcar la
diferencia entre una reacción controlada y una reacción grave con riesgo
de muerte. Posteriormente, es esencial que el alergólogo realice un
diagnóstico enfocado al origen de la reacción y educar al paciente, a
sus familiares y a los profesores sobre cómo evitar la causa
desencadenante, cómo reconocer la reacción alérgica y cómo actuar ante
posibles nuevos episodios", destaca la experta.